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martes, 3 de junio de 2008

Miradas


Cambios de tercio....tiempos dificiles. El esfuerzo es constante, y por ello patente. Se necesita cierto instinto para esto. También ver las cosas con ojos distintos. Casi aprecio que me ha cambiado hasta el color del iris.
Cierto es que poco importa el color. Lo importante es la forma en la que miras.

sábado, 10 de mayo de 2008

Un paseo por el conocimiento

Mientras incubo las ciencias, la Física me dice que no haga caso a la Filosofía, que aparte de vieja, la tilda de fantasiosa y utópica. Me despido de la física con una palmada a la espalda. Sigo caminando y en la esquina me encuentro a la Astrofísica: con su vista cansada ojea las noticias en el diario del quiosco, ansiosa de descubrir nuevos alicientes y buscando aplacar su curiosidad. Paso a su lado y saludo a la niña pequeña que permanece a su lado. Le llamaron Física Cuántica por su pelo negro azabache, igual al de los agujeros que magnificó Stephen Hawking. Voy calle abajo y me encuentro a las Matemáticas con sus incontables problemas. Lo que envidio de ellas es que son resueltas y prácticas, siempre encuentran solución a todo, y siempre dan buenos consejos a los demás para que resuelvan sus problemas. Preguntan por mi salud. Les digo que estoy bien. Nos despedimos y me dan recuerdos para Biología. Biología siempre esta en su tienda cuidando sus mascotas, les encanta. Dice que todos los días aprende cosas de ellos. Al pasar por su tienda, golpeo dos veces el cristal y le saludo. Sonríe y me devuelve el saludo, acto seguido sigue atendiendo a sus pequeños amigos. Viendo lo ocupada que está, dejaré los recuerdos para otro momento. Nostalgicamente sigo paseando calle abajo. Hace un día precioso. La sensación del calor del Sol me reconforta por momentos. Me paro a mirarlo con la mano izquierda en la frente. De repente una voz de mujer dice a mi espalda: "No deberías mirarlo fijamente. Te dañaras la vista" . Me giro, y cuándo mis ojos lo permiten vislumbro su sonrisa y su belleza. Se llama Química. Siempre estuve enamorada de ella, pero jamás entendí su forma de ser. Le gusta ser solitaria. Le digo de ir a tomar un café. Ella lo agradece, pero dice que debe atender unos recados, que estaría encantada en otro momento. Nos despedimos.
Me voy acercando a casa, caminando cerca de mi barrio, mientras el Sol sigue embargando la calle con su calor, amenizando a todas la criaturas que vivimos de su cálido manto. Siempre vuelvo por este mismo sitio. Busco siempre este camino aunque no me venga bien. Quiero ver como está hoy de hermoso el jardín de Botánica. Con los gladíolos y sus espolones, sus rosas de todos los colores, los tulipanes, las flores exóticas, y sobretodo la fragancia de su jardín. Mientras paso cerca de su jardín, la veo a ella cuidando cada detalle de las flores. Mientras hago un ademán de saludar, ella sabía de mi presencia, así que me lanza una rosa blanca. Le lanzo un beso, y me coloco la flor en la solapa de la chaquetilla. Sonrío.
Llego a casa por fin, alegre de todo lo acontecido en mi camino. Abro la puerta de casa y me recibe mi hermana mayor Literatura. Me pregunta: "¿por qué sonríes así?". "Estoy aprendiendo" le contesto. Me abraza y me dice:" Tú eres la más importante de las artes y las ciencias. No lo olvides nunca".

miércoles, 23 de enero de 2008

Quiero mi propio Tyler Durden

Días de difícil plantel, en los que tenemos que demostrar que estamos preparados para afrontar con conocimiento acontecimientos en el futuro. Nosotros regañamos y proponemos dar importancia a otras cosas como jóvenes impetuosos que somos. Lástima que los sistemas o modelos organizativos no tengan como sustento el pensar o el sentir de los futuribles "sistematizados". En parte es una guerra conservadora, ya que todos sabemos que los cambios poco gustan a los acomodados. Los "depositados"(que no son lo mismo que los acomodados) son el falso intento del acomodados. El sistema consumista te hace tener necesidades que no tienes, te hace querer tener un buen coche, una buena casa que represente con artículos caros lo que eres, querer tener cosas que nos haga exclusivos, que nos proporcione una buena imagen cara a los demás y otros miles de cosas estúpidas que realmente NO NECESITAMOS.

Las personas nacemos libres con contexto, pero libres (Otros países que tienen realidades sociales terribles no pueden ejercer esa libertad humanamente) y buscamos atarnos a las cosas que nos ofrece la vida: atarnos a objetos materiales como un coche, que nos da libertad de movimiento pero también nos obliga a pagar impuesto de circulación, el seguro, la gasolina, las reparaciones, las letras, y no puedes despreocuparte de el en cualquier momento.
Buscamos atarnos a otras personas, que para mí es lo único que vale la pena, pero todo lo demás son meras ataduras que nos buscamos para no ser libres. De hecho, la política se formó para controlarnos, ya que eramos incapaces de ser libres de forma tranquila y pacífica. Se crearon leyes para atarnos a seguir ciertas pautas de conducta. Con mi joven ímpetu, antes solía estar de acuerdo con ideas políticas de ciertas ideologías de izquierdas, pero ahora creo más en mi propia política, que se va pareciendo más y más a la anarquía conforme pasan los días. No entraré en conceptos de anarquía, solo diré que mucha gente tiene una idea equivocada de lo que es. Mi pregunta es: ¿nos iremos atando más y más en vez de querer ser libres?

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Something is missing...

Malditos seamos por no tener la virtud de la paciencia. Fallamos porque el tiempo nos huye, y se nos acaba. Tuvimos que empezar a medir el tiempo, creando sus intervalos para definirlo. Que ironía al pensar que lo controlamos. Solo lo medimos, y como mucho, adecuamos nuestro ritmo a unas barillas y unos números que parecen ridículos e inofensivos. Pero identificarlo es nuestra única manera de defendernos de él. Nuestro comportamiento es mecánicamente ilógico. Cada día parezco levantarme (adecuándome al reloj) con amnesia. El día anterior aprendí algo. Busqué una respuesta, para una pregunta, pero no la hallé. Simplemente, me rebané los sesos. Pero un día, aparece esa solución que buscaba...¿por qué? Cualquiera podría dar su interpretación, yo también tengo la mía, y estoy seguro que el 90% respondería, debido a algún tipo de relación sintagmática-visual, que marcó un recuerdo el cuál se guardó, y aflora al recibir impulsos directos acerca de eso. Ahora busco el otro 10%. No quiero explicaciones lógicas. Quiero saber porqué muchas veces nuestros comportamientos se tornan tan surrealistas y contraproducentes, sobretodo cuándo son los sentimientos los que hablan de nosotros. Todo son galimatías y puzzles. Es muy exhaustiva esta búsqueda. Hay muchas cosas por descartar: cada dato es vital.
Nos aventuramos a teorías extraordinarias de cosas que ignoramos por completo cuándo nos desconocemos a nosotros mismos. Todo son explicaciones para tranquilizarnos. Solo queremos conocernos: es nuestro complejo fin, antes del final. Ni siquiera sabemos aprovechar lo que tenemos. Sería irónico también que solamente encontrara solución en lo "espiritual" siendo asquerosamente analítico en todo lo que puedo, pero no caería en el error de entender lo "espiritual" como algo religioso, o de definirlo de una manera que no fuera "un estado personal e indescriptible". Cada uno busca su propia solución, así que no pidáis definiciones de libro. Es así como lo siento: un estado personal intransferible en la que me siento todo yo, invadiendo todo el espacio que ocupo, con todo lo que supone. Es de cajón, que intento sentirme "espiritual" (que nada tiene que ver con místico), tanto para entenderme yo como para hacerlo con los demás. Los complejos puzzles que se nos plantean hacia los demás son las pruebas de fuego irrefutables de cada día, que demuestran que existe un sistema lógico a la par que abstracto y confuso. Tanto es así que guardamos memoria genética, y de vez en cuándo un instinto o corazonada nos culmina o nos juega una mala pasada. El sentirse solo a veces por este tipo de pensamientos son por varias razones: podemos pensar en primera instancia, que debido a nuestras inexperiencias o ineptitudes podemos errar y no damos ese salto de fe, necesario para comenzar desde nuestros actos incompletos e inseguros. Otra razón es por temor a que nuestro pensamiento puede destruir o inmiscuirse en ese mundo lógico, construido por lo demás menos yo, por el pensamiento general no-individual. Ese miedo a salir al mundo nos priva de la libertad de acción que desearíamos, pero esto es necesario siempre para encontrar esas respuestas para las que no tenemos paciencia. Preguntándonos poco a poco seremos capaces de vencer nuestros miedos (aunque muchas veces necesitemos de los demás), porque así es como realmente encontraremos la razón de porqué hacemos lo que hacemos.

martes, 4 de diciembre de 2007

Identidades

Justamente cuándo tu estabas durmiendo, alguien, tenía la música fuera. De repente tu despertador se transforma en nueve despertadores, y tú, te levantas de nueve formas diferentes de la cama. Pero sigues siendo tú, por lo que los nueve despertadores se unen en uno y tú también. Cuándo pretendes hacer todas las cosas que haces por la mañana te das cuenta que quizá estaría bien lo de dividirse en tus nueve "egos", ya que ofrecen muchas posibilidades. Pero te ríes de ti mismo..."¿en que demonios estoy pensando?". Sales a la calle y andando hacia donde tengas que ir, atisbas que detrás de van tus nueve "egos". Los miras, y parece que solo tú eres quién puede verlos. Al mirar hacia atrás tropiezas con una señora y dices: "perdón". Pero cada uno de los restantes "egos" contesta cosas diferente: desde un "disculpe usted" hasta una frase entre dientes que dice "...a ver si mira por dónde va".¡Dios!Esto es una confusión muy grande. Sigues y te subes al autobús como una exhalación, ya que lo perdías. Miras detrás tuyo, y a pesar de haber subido tan rápido, tus "egos" te siguen. En el autobús te das cuenta de cosas acerca de tu comportamiento, porque nunca fuiste tu propio espectador. Te das cuenta como uno de tus "egos" mira a parte de la gente que está sentada, otro se desplaza incómodamente por la subida de más personas, otro se levanta de un sitio antes de que se siente una mujer mayor...
En algún momento, tú te giras porque no te apetece seguir mirando y al pasar un minuto te giras y... ya no están. No sabes si alegrarte o lamentarte, ya que por una parte era curioso y bien por otra, bastante surrealista y demencial. Piensas en si estás loco, y piensas durante un segundo contárselo a alguien, pero al segundo siguiente te respondes a ti mismo:"Además de que nadie me creerá pensarán que estoy loco..." Maldita psicología de cordura inversa.

Aunque sigues realizando tus tareas no dejas de pensar en ello, y estás algo abstraíd@. Solamente el camino a casa, es el rato dónde más analizas lo que te ha pasado. En casa estás más tranquil@ y no piensas más en preocuparte a ti mismo, solamente quieres descansar y te acuestas. Y al acostarte piensas en que ojala por la mañana sigas siendo tu mism@ y no acabes siendo un reflejo, otro "ego" más.